En nuestro catálogo hay dos placas de yeso y se parecen mucho: las dos tienen 12,5 mm de espesor, miden 1,20 x 2,00 m y vienen en pallets de 60 placas. La diferencia está en el núcleo y se reconoce a simple vista por el color del papel.
Placa estándar
Es la placa de uso general: dormitorios, salas, pasillos, oficinas y cualquier techo que no reciba humedad. Es la opción por defecto y la más económica; si el local está seco, no hay razón para poner otra cosa.
Placa hidrófuga
Lleva aditivos que reducen la absorción de agua del núcleo, así que resiste ambientes húmedos: baños, cocinas, lavaderos y locales sin ventilación. Se monta exactamente igual que la estándar, con los mismos perfiles y los mismos tornillos.
Un aviso importante: hidrófuga no quiere decir impermeable. Aguanta la humedad del ambiente, no el agua directa. En la zona de ducha o detrás de un fregadero sigue haciendo falta impermeabilizar y revestir por encima.
Cómo combinarlas
Lo habitual no es elegir una para toda la obra, sino repartir: estándar en las zonas secas e hidrófuga en los paños que dan a baño o cocina. Al pedir conviene contar las placas por paño, no por metros cuadrados totales, porque los recortes de un tabique rara vez sirven para el siguiente.